En 11ONCE no contratamos gente para hacer pizzas. Construimos un equipo de personas que entienden por qué hacemos lo que hacemos.
El nombre lo dice todo
Los Guardianes del Fuego no es un título decorativo. Es una descripción literal de lo que hace cada persona en nuestra operación: cuidar el fuego del horno, cuidar la temperatura de los ingredientes, cuidar la precisión del proceso y cuidar que cada pizza que salga de nuestra cocina cumpla el estándar 11ONCE.
Actitud primero
Podemos enseñar técnica. No podemos enseñar actitud. Por eso en 11ONCE contratamos personas que tienen orgullo natural por lo que hacen, que no necesitan supervisión constante para hacer las cosas bien, y que entienden que una pizza descuidada es una promesa rota.
El entrenamiento
Cada Guardián del Fuego pasa por un proceso de entrenamiento antes de tocar el horno. Aprende la historia de cada pizza del menú, los tiempos exactos de fermentación de la masa, los criterios de calidad que determinan si un producto sale o no. No hay atajos.
El orgullo del oficio
Hay algo en hacer pizza de verdad que genera satisfacción difícil de explicar. Ver la masa fermentada durante 48 horas convertirse en algo que llega perfecto a la puerta de alguien tiene su propio tipo de recompensa. Eso es lo que une al equipo de 11ONCE.